Este artículo no es una queja. Es un aviso para cegatos emocionales: Si no entiendes la relación entre la salud y la empresa, es que nunca has tenido una empresa de verdad.
Son las siete de la mañana de un domingo. Mientras la mayoría del mundo aún duerme, yo ya estoy en mi despacho. No por obligación, sino por costumbre.
¿De qué sirve tener una empresa si no tienes la energía para disfrutarla? ¿De qué sirve ser “exitoso” si estás enfermo, agotado o limitado?
Aquí me tenéis, en mi rincón de casa un sábado cualquiera, acabando de leer “SaludableMente” de Marcos Vázquez.
En el emprendimiento, la dedicación desmesurada, a menudo en detrimento de las relaciones y el bienestar personales, tiene un coste alto.
La cultura del dinero rápido y el postureo, promovida por influencers como Llados, es un reflejo de una sociedad que ha perdido de vista los verdaderos valores





