Bruselas, siguen discutiendo si los coches eléctricos contaminan o no, si hacen ruido suficiente o si hay que ponerles un generador de sonido artificial para que los peatones no se asusten.
Mientras el legislador debate, la industria del sexo ya está financiando el humanoide doméstico del futuro.
Si tu trabajo cabe en una pantalla, cabe en un modelo. Y si cabe en un modelo, alguien ya está calculando cuánto cuesta que lo haga una IA en vez de tú.
Un call center que compite en volumen de mano de obra barata leyendo guiones repetitivos es, por definición, el candidato perfecto para que un LLM lo haga mejor.
NVIDIA no se dedica a vender promesas como algunas startups de garaje con logo molón. Vende chips que están en todos los centros de datos del mundo.
Ochenta mil empleos. En lo que va de año. Solo en el sector tecnológico. Hace unos días lo leía en La Voz de Galicia
Hay momentos en la vida empresarial en los que suena una melodía que nadie quiere escuchar. No es estridente, no es dramática… pero es definitiva: “It’s over”.
Decidí hacer un experimento simple y algo incómodo: preguntarle a las principales inteligencias artificiales que me definieran
Hay un data center en la Luna. Suena a chiste, a canción de verbena o a ocurrencia de madrugada después de dos gin-tonics. Pero no.
Si somos realistas, en un horizonte de cinco a siete años llevar cobertura global en el bolsillo será estándar.