El autónomo no es que no enferme. Es que no puede parar. Porque cuando un trabajador por cuenta propia cae de baja, el sistema no le suspende la vida.
Mientras Europa presume de tapones cosidos, China conquista el mercado global del coche eléctrico. No es un despiste.
España lleva un tiempo funcionando como si fuese una práctica de laboratorio mal supervisada.
España ha instaurado sin referéndum un nuevo régimen: la mediocracia, donde el talento molesta, la excelencia se castiga y el mérito se sospecha.
China es un depredador económico que afila sus dientes, Europa sigue cultivando su huerto de confort y EE UU está cada vez más polarizado.
Hubo una generación que no necesitó coaches, ni terapias de TikTok, ni manuales de autoayuda. Una generación que aprendió la resiliencia no en conferencias motivacionales, sino en la calle.
No sé si lo mío es un pecado o una bendición, pero lo confieso: soy liberal. Creo en menos Estado y más sector privado.
La mala educación se reparte en una proporción aproximada de 60% masculina frente a un 40% femenina.
A veces me pregunto si el problema no es que el sistema educativo haya ido para atrás, sino que directamente haya entrado en combustión espontánea.
El tiempo pasa y se va, sin pedir permiso y sin dar explicaciones. ¿No es acaso el tiempo el gran domador, el invisible jinete que nos arrea con el látigo de los días, las horas y los minutos?









