El empresario sano rinde más
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre cómo la salud es importante cuando eres empresario y tienes poco tiempo, publicado el 7 de septiembre de 2025.
¡Ey Tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?
La vida es ese tiempo que pasa… hasta que te mueres. Y entre medias, o decides vivir con calidad o decides dejar que el trabajo te devore. No hay más.
Hoy quiero compartir algo que para mí es un auténtico orgullo: haber motivado a cuatro gladiadores del Nordés Club Empresarial —Víctor Lamas, Javier Ocaña, Ramón Varela y Manolo (que prefiere mantenerse en el anonimato)— a que se pongan las pilas y empiecen su propio cambio físico. Todos ellos necesitan perder peso, como tantos de nosotros. Y lo están haciendo de la mejor manera: madrugando, entrenando y comprometiéndose.
Nos levantamos a las 6:00. A las 6:30 ya estamos en el gimnasio con Luis, nuestro entrenador. Casi una hora de ejercicio, después sauna, ducha y desayuno juntos. A las 8:15 cada uno ya está operativo en su empresa. Así empieza un día distinto: con disciplina, energía y, sobre todo, con salud.
El plan es sencillo: usar el ejercicio como caballo de Troya. Primero entrenar, luego vendrá el resto: endocrino, nutricionista, dejar tabaco y alcohol. Paso a paso. Pero con constancia.
Yo sé de lo que hablo. Llegué a pesar 252 kilos, el doble que cualquiera de ellos. Hoy estoy en 110 y sigo bajando. Y si yo pude transformar mi vida desde esa situación límite, ellos —y cualquiera— también puede.
Lo cierto es que el empresario tiende a descuidarse. Trabajamos 24/7, siempre con el estrés, siempre posponiendo lo importante. Yo mismo estuve al borde de perderlo todo: la salud, la vida. Y entendí algo clave: cuidarse es la mejor inversión que puedes hacer para rendir al máximo en tu trabajo.
Porque, ¿de qué sirve tener una empresa si no tienes la energía para disfrutarla? ¿De qué sirve ser “exitoso” si estás enfermo, agotado o limitado?
Estos cuatro compañeros son solo el inicio. Mi objetivo es enganchar a muchos más. Que el Nordés sea también un club de empresarios sanos, fuertes, cachas. Que entendamos que el éxito empieza en el cuerpo y la mente antes que en la cuenta de resultados.
Vamos a intentar aprender algo: el empresario que se cuida, gana. En todos los sentidos.
¡Se me tecnologizan!
