Galicia no está completa: la foto institucional no incluye al autónomo.
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre la falta de la figura del autónomo en el Foro Económico de Galicia, publicado el 17 de julio de 2025.
Galicia crece, pero sigue dejando fuera a demasiados. El Foro Económico de Galicia dibuja una foto brillante… pero incompleta. Autónomos, ¿por qué no están? Yo estuve. Y eché de menos a demasiados.
¡Ey, tecnófilos!
Los que no están, ¿por qué no están? Antes de arrancar, permitidme lo que es de justicia: mi agradecimiento a MUNDIARIO y a su director, José Luis Gómez, por invitarme a colaborar y brindarme la oportunidad de expresarme con libertad en este medio. Este artículo nace de esa invitación, y lo escribo como siempre lo hago: desde el respeto, pero también desde la convicción de un humilde actor del teatro del emprendimiento y la tecnología.
Asistí a la presentación del Anuario 2025 del Foro Económico de Galicia, un acto institucional que, sobre el papel, pretende ser el espejo de la Galicia económica. Un foro que aspira a marcar agenda, a reunir sensibilidades, a ser punto de encuentro entre administración, empresa y academia. Pero la realidad es que lo que uno vive en esos salones va mucho más allá de lo que se dice al micrófono.Vuelvo a casa con el mismo regusto amargo que tantas veces: el postureo político. Esa escenografía ensayada de cordialidad entre siglas, sonrisas para la foto y palabras bien calculadas… mientras en los pasillos —y en la trastienda— las puñaladas vuelan bajito. Una liturgia conocida, que ya no engaña a nadie. Y que desde luego no construye país.
La foto que no sale
El anuario, brillante. La organización, impecable. Las cifras, contundentes. Pero la foto institucional del foro tiene un problema: está incompleta.¿Dónde estaban Inditex, Stellantis, Pescanova, Gadisa, Calvo, Congalsa, R Cable, Monbus, los astilleros, las grandes tecnológicas gallegas?¿Dónde están las startups que ya facturan millones desde Galicia hacia el mundo? ¿Dónde las consultoras tecnológicas que lideran proyectos de IA, blockchain o sostenibilidad?
La respuesta no es una, pero todas duelen: no están porque no se sienten llamados. O peor: no se sienten necesarios.
Galicia mejora, pero no despega
Durante su intervención, el representante de la Xunta hizo un repaso a los logros de Galicia: crecimiento del PIB, liderazgo en exportaciones, récord de afiliación, impulso de la FP, digitalización… y no lo niego: son datos que invitan al optimismo.
Galicia ha escalado posiciones. Hemos pasado de estar entre los últimos a estar en la media.
Eso es bueno. Pero, ¿es suficiente?
El gran ausente: el autónomo
Ni una palabra. Ni una línea. Ni una alusión.
El colectivo de autónomos gallegos —más de 200.000 personas— fue completamente ignorado en la presentación del Anuario. Y no es casualidad: es tendencia. Ni los políticos ni muchos foros empresariales saben qué hacer con nosotros. Les incomodamos. Les rompemos el relato. Les desordenamos los papeles.
Y sin embargo, somos los que abrimos la persiana cada mañana, sin vacaciones, sin red, sin subvenciones, sin blindajes. Los que sostenemos la economía real, la de las aceras, no la de las moquetas.
Como muchos sabéis, estoy escribiendo La Rebelión de los Autónomos. No como panfleto, sino como ajuste de cuentas narrativo. Como memoria de los que estamos —y no se nos ve—. Y cada artículo que escriba desde ahora irá dejando caer, como quien no quiere la cosa, una referencia velada, una grieta, una trinchera, una sospecha de que algo está por cambiar.
¿Por qué no están? Porque no se ha hecho el esfuerzo de integrarles. Porque el modelo institucional gallego sigue siendo formal, jerárquico, de cuotas y pactos de salón. Porque no hay un proyecto común de país en el que todos sientan que suman. Y porque, seamos honestos, seguimos siendo un país brillante, pero dividido. Competente, pero desconectado. Talentoso, pero ensimismado.
Galicia será grande cuando quepamos todos
No basta con crecer un poco más que la media si seguimos dejando fuera a los mismos de siempre. No basta con sacar pecho si la mitad del músculo productivo no tiene voz ni presencia. No basta con fotos de consenso si la mitad de los protagonistas no están en el encuadre. Galicia será verdaderamente grande cuando:
– Las empresas que lo han logrado no solo facturen aquí, sino apadrinen aquí.
– Los foros no solo convoquen a los habituales, sino a los invisibles.
– Dejemos de celebrar lo que ya hicimos… y empecemos a construir lo que nos falta.
Porque lo que nos falta no son cifras. Es unión. Es visión. Es coraje para dejar el postureo político y empresarial en el perchero, y empezar a tratarnos como lo que somos: partes del mismo cuerpo económico. Y si no estamos todos, Galicia no está completa.
Firmado: Uno de los que sí estuvo. Pero echó de menos a demasiados. Un humilde actor del teatro del emprendimiento y la tecnología. Un tecnófilo rebelde.
¡Se me tecnologizan!
