Para todos esos iluminados del LinkedIn, los profetas del coaching de saldo, los gurús del consejo fácil y los licenciados en nada pero expertos en todo… aquí va, con todo el cariño y un poquito de vinagre gallego, nuestro humilde decálogo.
Todólogo, criatura nacida en España, amamantada por las tertulias de sobremesa y criada, en su madurez, en los foros de LinkedIn.
Setenta años después, no tenemos a Elena Francis en la radio, pero la hemos revivido en redes sociales, especialmente en LinkedIn, donde el teatro de la autenticidad es el gran escenario de nuestro tiempo.
LinkedIn, la red social que prometía ser el Olimpo del networking profesional y ha terminado siendo el patio de recreo de los ególatras
El 17 de diciembre de 2024 marca un hito personal y profesional muy especial: cumplo 15 años desde que me registré en LinkedIn.
Más que un escaparate de talento, a menudo parece una feria de vanidades, donde el exhibicionismo profesional alcanza cotas insospechadas.
Algunos usuarios sienten la presión de adornar sus experiencias, inflar sus logros o participar en un juego constante de aparentar ser más exitosos de lo que realmente son.
Es esencial reforzar la autenticidad, fomentar contenido de calidad y reajustar el algoritmo para premiar el verdadero valor profesional.







