El Fantástico Mundo de LinkedIn.
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre Linkedin y los perfiles profesionales que lo habitan, publicado el 4 de febrero de 2025.
¡Ey, tecnófilos!
LinkedIn, la red social que prometía ser el Olimpo del networking profesional y ha terminado siendo el patio de recreo de los ególatras, los vendehúmos y los influencers de pacotilla con traje y corbata. Se suponía que aquí uno venía a hacer contactos, aprender de los mejores y generar oportunidades de negocio. Pero la realidad es otra: un escaparate de narcisismo donde todo el mundo es un «líder de opinión» y cada post parece más una misa motivacional.
Los «CEO’s de Sí Mismo SL»
En LinkedIn, si no eres «CEO» es porque no tienes ambición en la vida. Da igual que tu empresa no tenga clientes, empleados ni ingresos; lo importante es que tengas una foto con los brazos cruzados y un titular en negrita que diga «Fundador y CEO de YoMismoCorp». Lo mejor de todo es que su «startup» lleva en «stealth mode» desde hace tres años, que es la forma elegante de decir que no ha despegado ni en simulador.
Los «Smoke Sellers»
Aquí tenemos a los predicadores de la «disrupción», la «innovación exponencial» y el «pensamiento lateral». Hablan mucho, pero cuando rascas un poco, te das cuenta de que debajo del humo no hay nada. Son los que te dicen que en «30 días puedes facturar seis cifras» y que «el éxito está a una decisión de distancia». Claro, la decisión de darle tu tarjeta de crédito a su curso.
Los «Bibles Sellers»
Estos son los que han convertido LinkedIn en una sucursal del Club de la Autoayuda. Cada día publican frases sacadas de un sobre de azúcar: «Si lo puedes soñar, lo puedes lograr», «El fracaso es solo el primer paso al éxito», «Nunca dejes de creer en ti mismo». Todo acompañado de fotos de atardeceres, montañas o tipos anónimos con traje mirando por una ventana con cara de trascendencia. ¿Lo peor? Que sus publicaciones tienen millas de me gusta.
Los «Motorbike Seller»
No podía faltar los estafadores con PowerPoint. Son los que venden «métodos infalibles», «fórmulas secretas» y «mentorías premium» que te harán pasar de «empleado frustrado» a «magnate digital» en tiempo récord. Lo que no te dicen es que su único modelo de negocio es venderte la ilusión de que tienen un modelo de negocio. Y una vez que cae en la trampa, te das cuenta de que la moto que te han vendido no tiene ruedas, ni motor, ni manillar.
Los «MirameLindo»
Estos no necesitan vender nada, porque su producto son ellos mismos. Suelen ser atractivos, carismáticos y expertos en la «economía del like». Sus posts siempre incluyen una foto con una sonrisa perfecta, un fondo idílico y un mensaje del tipo: «Hoy me levanté a las 5 AM, hice meditación, corrí 10 km y cerré dos negocios antes del desayuno. ¿Y tú qué has hecho para ¿Alcanzar tu mejor versión?». Son los reyes del «postureo corporativo», donde lo importante no es el contenido, sino que la foto tenga la iluminación perfecta.
Conclusión: LinkedIn en la Licuadora
He usado las tipologías de seres en el ecosistema de LinkedIn en ingles para que parezca mas rebuscado y profesional.
Desde luego existen mas categorías pero estas me parecen las mas destacables y execrables.
Si metiéramos todo LinkedIn en una licuadora y filtráramos el contenido, el resultado sería demoledor: un 80% de espuma de egos, frases vacías y marketing barato. El 20% restante, con suerte, incluiría contenido realmente útil, consejos de valor y oportunidades.
Pero, oye, así es la jungla digital. La clave está en separar la paja del grano, esquivar a los «vendehúmos» y encontrar a esos pocos profesionales que realmente tienen algo interesante que aportar.
¡Se me tecnologizan!
