A los mediocres no les molesta tu fracaso. Les reconforta. Les confirma que no moverse fue “lo sensato”
Bruselas, siguen discutiendo si los coches eléctricos contaminan o no, si hacen ruido suficiente o si hay que ponerles un generador de sonido artificial para que los peatones no se asusten.
Cuantos más datos tenemos sobre las personas, mayor es el riesgo de acabar viendo solamente los datos.
Los Hayques, los Esques, los Mencaos y los Pudres; mi particular bestiario empresarial, especies que abundan y habitan las empresas.
Alberto Núñez Feijóo se ha atrevido a poner el problema encima de la mesa, y como era de esperar, desde el Gobierno se han lanzado contra él por señalar la existencia de bajas fraudulentas.
Lo que diferencia a una organizacion de otra no es su tecnologia, ni su tamano, ni su presupuesto.
Son las personas que la habitan.
Feliciano Montes llevaba el suyo como una broma que nadie había tenido el valor de contarle. Feliciano. Del latín felix. Feliz, afortunado, próspero.
El emprendedor que fracasó y vuelve no es un perdedor. Es el activo más valioso que tiene este país. Porque ya pagó el precio.
Una empresa pequeña no es un objetivo. Es una fase. Un punto de partida. Un estado temporal. El problema es cuando esa fase se convierte en destino final.