Desarrollo Empresas
comunicación clave del éxito

La vaselina comunicativa y el éxito: ¿cómo te lo digo para que lo entiendas?.

Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre la comunicación y el éxito, publicado el 28 de julio de 2025.

¡Ey, tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?

Vamos a intentar aprender algo.

Cada día tengo más claro que la clave de una buena comunicación no es decir lo que tú quieres, sino cómo lo necesita el que tienes delante. Y esto, que parece de primero de sentido común, es justo lo que más escasea en los entornos profesionales, empresariales… y hasta en las comidas familiares de los domingos.

Llamadme clásico, pero después de más de 30 años codeándome con empresarios, directivos y autónomos que se juegan el pan cada día, os puedo decir que hay una diferencia de manual entre los que prosperan y los que no. Y no tiene que ver con la suerte, ni con los títulos, ni con lo bien que huelen.

Los que han llegado lejos suelen pedir las cosas claras, sin rodeos, sin audios eternos ni florituras.
¿La cosa va mal? Dímelo. ¿Hay solución? Pues venga, a por ella.
No se ofenden, no se justifican, no se ponen en modo drama.

En cambio, los que se estancan suelen ser los que necesitan la vaselina comunicativa.
“Oye, no te lo tomes a mal…”
“Perdona si te molesta…”
“Te lo digo con cariño…”

Ese exceso de diplomacia es, muchas veces, el reflejo de una falta de autocrítica y de una soberbia mal disimulada. Y lo siento, pero quien no soporta una verdad dicha con firmeza… difícilmente soportará el mundo real.

He conocido empresarios con millones en juego, que son los primeros en encajar un “la has cagado” con humildad y agradecimiento. Porque saben que el tiempo es oro y que no hay margen para el melindre.

Y aquí viene lo importante:
No se trata de juzgar al otro, sino de entenderlo.
Como comunicador —sí, todos lo somos de alguna forma— tienes que detectar a qué tipo de persona te diriges.
¿Es de piel fina? Pues ponle cremita.
¿Es de los que quieren la verdad cruda? Sírvesela sin guarnición.

La eficacia comunicativa no va de egos, va de resultados.

Así que la próxima vez que tengas que decir algo importante, pregúntate primero:
¿Necesita vaselina o está listo para la verdad sin anestesia?

Porque al final, comunicar bien no es imponer tu estilo…
Es lograr que el mensaje llegue sin ruido y sin heridas innecesarias.

¡Se me tecnologizan!

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.