El Atraco de los Seguros al Taxi
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre las compañías de seguros y la subida de las pólizas al sector del taxi , publicado el 29 de enero de 2025.
¡Ey, tecnófilos!
Esta mañana me desayuno con un artículo de La Voz de Galicia que deja un regusto amargo: los taxistas gallegos se movilizan contra las aseguradoras porque las pólizas han alcanzado cifras astronómicas, llegando hasta los 12.000 euros anuales . Es un atraco en toda regla.
Las compañías de seguros, esos entes sin alma que solo entienden de números y no de personas, han decidido que el taxi es un negocio de alto riesgo. Curioso, porque el 80 % de los accidentes en los que están involucrados los taxistas no son culpa suya , según el mismo artículo. Sin embargo, las aseguradoras los tratan como si fueran pilotos de carreras en una pista de demolición.
Este es un ejemplo más de la prepotencia de estos gigantes financieros. Cuando suben las pólizas, no hay explicaciones, no hay transparencia , solo una carta fría anunciando que el costo ha subido un 300% . Y si un taxista quiere buscar otra opción, se encuentra con que todas las aseguradoras presuntamente han pactado (de manera «casual» , por supuesto) precios iguales de abusivos .
El problema no es solo el precio: están expulsando del sector a profesionales que llevan décadas en la carretera . ¿Quién puede sobrevivir pagando 12.000 euros solo en seguros? La respuesta es sencilla: nadie . La situación ha llegado al punto de que algunos taxistas están vendiendo sus licencias por 75.000 euros y huyendo de la profesión.
No olvidemos que el taxi es un servicio público de interés general . No es un lujo, es una necesidad para miles de personas que dependen de él para moverse, sobre todo en ciudades donde el transporte público es insuficiente . Pero las aseguradoras lo tratan como si fuera un negocio de millonarios.
Los taxistas, que han sobrevivido a la pandemia , a la competencia de plataformas disruptivas y a la inflación del combustible , ahora tienen que lidiar con un abuso más . Y todo con el silencio cómplice de las administraciones , que permiten que este asalto a mano armada siga ocurriendo.
Es hora de que el sector se una y ponga fin a este saqueo . No se trata solo de una protesta: se trata de supervivencia . Si las aseguradoras siguen con su voracidad insaciable , pronto nadie querrá ser taxista . Y cuando eso suceda, los mismos que ahora inflan los precios empezarán a lamentar la desaparición de un servicio fundamental.
¡Se me tecnologizan!
