Economía Empresas
El absentismo laboral ha aumentado desde la pandemia

El absentismo laboral en España se dispara tras la pandemia.

Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre cómo ha crecido el absentismo laboral desde la pandemia, publicado el 30 de julio de 2026.

En 2019, España cerraba con una tasa de absentismo laboral del 5,5%, la más alta en veinte años. Parecía un techo. Entonces llegó la pandemia y, en el segundo trimestre de 2020, la tasa se disparó hasta casi el 21% en jornada completa, empujada por el confinamiento. Ese fue el pico. Lo que nadie te cuenta es lo que pasó después.

¡Ey Tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?

Vamos a poner fecha de nacimiento al monstruo. En 2019, España cerraba con una tasa de absentismo del 5,5%, la más alta en veinte años. Parecía un techo. Entonces llegó la pandemia y, en el segundo trimestre de 2020, la tasa se disparó hasta casi el 21% en jornada completa, empujada por el confinamiento. Ese fue el pico. Lo que nadie te cuenta es lo que pasó después: no volvimos. Las tasas descendieron desde entonces, pero nunca recuperaron los niveles prepandemia, y en 2024 seguíamos en el 6,77% de jornada completa, muy por encima del 5,5% de 2019.

Este primer trimestre de 2026 hemos marcado un nuevo máximo histórico de los últimos cinco años: 7,2% de las horas pactadas, lo que significa que 1.602.889 personas faltan cada día a su puesto de trabajo. De ellas, 1.240.138 están de baja médica certificada (77,4%) y 362.751 faltan por otros motivos justificados no médicos. Y si miras las bajas médicas mensuales, el salto es aún más brutal: hemos pasado de entre 400.000 y 500.000 bajas mensuales antes de la pandemia a las 700.000-800.000 actuales. En 2025 se llegó a 9,76 millones de bajas médicas, el doble que en 2016.

El mapa lo confirma: País Vasco (9,4%), Asturias (9,1%) y Canarias (8,9%) lideran; Baleares (5,9%), Madrid (6,2%) y La Rioja (6,4%) contienen mejor. Y la industria (7,4%) sufre más que servicios (7,2%) y construcción (6,0%), el sector menos «teletrabajable» de todos.

Aquí es donde entra Guido Stein: «el teletrabajo es uno de los factores que llevó a un absentismo tan desbocado». Y tiene razón, pero con matices que el titular no recoge. El teletrabajo no causó el desborde —eso lo hizo la pandemia y la explosión de incapacidades temporales, que ya representan el 78,2% de todo el absentismo—. Lo que hizo el teletrabajo fue heredar el problema sin las herramientas para controlarlo. Sergi Macip, de la UOC, sitúa el impacto del teletrabajo entre los factores difíciles de medir, junto al aislamiento y el acoso psicológico invisible. Y hay quien va más allá: buena parte de la literatura económica reciente no encuentra relación estadística entre más teletrabajo y menos productividad.

Yo no necesito esa relación estadística para sostener el argumento. La pandemia nos dejó dos legados que se retroalimentan: una plantilla más enferma —envejecida, con más ansiedad y más bajas de larga cola— y un modelo de trabajo remoto que llegó de urgencia, sin sistemas de medición de resultados. La combinación es letal: más motivos reales para faltar, y menos capacidad de la empresa para distinguir quién falta de verdad y quién simplemente se ha desconectado sin que nadie lo note.La factura, para que no se me diga que hablo de sensaciones: la CEOE calcula más de 32.000 millones de euros este año. El Consejo General de Economistas sitúa el impacto total agregado —directo más pérdida de productividad— por encima de los 170.000 millones en 2023. Feijóo lo llamó «cáncer que no podemos pagar». Puede sonar a discurso de campaña, pero la cuenta de resultados no vota a nadie.

La lección no es prohibir el teletrabajo ni obligar a fichar en papel. Es que si la pandemia nos enseñó que se puede trabajar sin oficina, también nos debería haber enseñado que sin medición de resultados ese modelo se convierte en el escondite perfecto. Lo que no se mide no se controla, y llevamos cinco años sin ponernos al día.

¡Se me tecnologizan!

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.