Lo que hay detrás del comunicado de Sargadelos no es un simple cruce de titulares ni una pataleta empresarial.
Afilar el hacha es la metáfora perfecta para hablar de preparación, planificación y estrategia; es entender que el tiempo invertido en formarte, en probar herramientas, en ensayar y medir.
Hubo una generación que no necesitó coaches, ni terapias de TikTok, ni manuales de autoayuda. Una generación que aprendió la resiliencia no en conferencias motivacionales, sino en la calle.
Si de mi abuelo Paco aprendí que en casa del herrero amanece más temprano, de mi tío Juan aprendí que se puede ser herrero incluso con traje y corbata.
¿Te acuerdas de Kalimero? Ese pollito de dibujos animados con la mitad del cascarón aún encasquetado en la cabeza, que iba por el mundo lamentándose con su vocecita de pena.
Muchas empresas tecnológicas están empezando a mandar un mensaje muy claro a sus equipos: queremos resultados, no ‘performances’ narcisistas.
En el mundo laboral, tus compañeros de trabajo son simplemente eso: coincidentes laborales.
Si hoy no te ha tocado la Lotería de Navidad, no te preocupes. Respira, sonríe y sigue adelante.







