Radiocomunicaciones
Día del radioaficionado

18 de abril: Día Mundial del Radioaficionado — mucho más que una afición.

Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre el día del radioaficionado, publicado el 18 de abril de 2026.

¡Ey Tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?

Hoy no es un día cualquiera. Hoy se celebra el Día Mundial del Radioaficionado. Y para algunos puede sonar a algo lejano, casi romántico, incluso pasado de moda. Pero nada más lejos de la realidad.

Para mí, este día tiene un significado especial. No es una fecha más en el calendario. Es un recordatorio de dónde empezó todo.

Porque yo no llegué a la tecnología por casualidad. Llegué por la radio.

Y además, llegué por una historia.

Con 12 años vi una serie que me marcó profundamente: The Atlantic Affair. Una producción británica de los años 70, donde un chaval, más o menos de mi edad en aquel momento, conseguía evitar el secuestro de un barco de pasajeros gracias a su emisora de radioaficionado.

Aquello no era solo ficción para mí. Aquello fue una revelación.

Un niño… con una radio… siendo capaz de ayudar, de salvar vidas, de ser útil en un momento crítico.

Ahí hizo “click”.

Ese fue el momento en el que entendí, sin saber explicarlo todavía, que la tecnología no era un juego… era poder bien utilizado.

Y desde entonces, hay una idea que no ha dejado de resonar en mi cabeza, casi como un mantra: que nunca nadie esté solo, especialmente cuando más lo necesita.

Y a partir de ahí, ya no hubo marcha atrás.

Vamos a intentar aprender algo.

Aquí no hay atajos. No hay “copiar y pegar”. O sabes lo que haces… o no funciona.

Y esa forma de pensar es la que luego te llevas a todo: a la empresa, a la tecnología, a la vida.

A día de hoy, sigo haciendo más radio que nunca. Y eso, con todo lo que ha evolucionado el mundo, dice mucho.

Especialmente en modos digitales como FT8 o FSK. Herramientas que permiten una eficiencia brutal y que, bien utilizadas, son pura ingeniería aplicada.

He conectado con más de 160 países sin moverme de mi estación. Sin viajar. Sin artificios. Solo con conocimiento, constancia y tecnología bien utilizada.

Porque aquí está una de las claves: la tecnología no es el fin, es la herramienta.

Y cuando la sabes usar, el alcance es exponencial.

Pero la radioafición no se queda en lo técnico. Va mucho más allá.

Y fíjate cómo cierra el círculo.

Aquella serie que vi de niño… donde un chaval ayudaba desde su emisora… hoy tiene su reflejo real en lo que hago.

Porque formo parte de la REMER de Protección Civil.

Porque la radio no es solo para disfrutarla. También es para servir.

En situaciones críticas, cuando las redes caen y la tecnología “moderna” deja de funcionar, la radio sigue estando ahí. Silenciosa, fiable, efectiva.

Y ahí no hay postureo. Ahí hay compromiso.

Y ahí vuelve a aparecer esa idea que me acompaña desde los 12 años: que nunca nadie esté solo, especialmente cuando más lo necesita.

Y te voy a decir algo que a algunos no les va a gustar, pero es la realidad:

En la radioafición, como en la vida, manda la meritocracia.

Aquí no importa lo que aparentes. Importa lo que sabes hacer. No importa lo que dices. Importa lo que consigues.

Y eso, en los tiempos que corren, es casi revolucionario.

Las radiocomunicaciones han sido y siguen siendo mi vida. Me han dado una profesión, una visión del mundo y una forma de entender la tecnología desde dentro, desde la base.

Porque cuando entiendes cómo viaja una señal… empiezas a entender muchas más cosas.

Así que hoy, 18 de abril, no celebramos solo una afición.

Celebramos una vocación que nace de una historia… y se convierte en una vida. Celebramos conocimiento, disciplina y servicio. Celebramos la tecnología en estado puro.

Y sobre todo, celebramos algo que nunca debería perderse:

la capacidad de conectar con otros… incluso cuando todo lo demás falla.

¡Se me tecnologizan!

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.