Cae la noche en casa de un radioaficionado. Cae la noche en casa de un prepper. Es la hora en que la propagación despierta en las bandas bajas.
La radio no es nostalgia ni un fetiche analógico. La radio es disciplina: escuchar antes de hablar, transmitir solo lo necesario, comunicar con precisión quirúrgica.
Hoy quiero poner en valor algo tan sencillo como tener un receptor autónomo de radio en cada casa. No hablo de caprichos ni de coleccionismo. Hablo de seguridad, de responsabilidad y de resiliencia.
Setenta años después, no tenemos a Elena Francis en la radio, pero la hemos revivido en redes sociales, especialmente en LinkedIn, donde el teatro de la autenticidad es el gran escenario de nuestro tiempo.
La celebración del Día Mundial de la Radioafición es una oportunidad para reconocer y agradecer a los radioaficionados por su labor altruista en la promoción de la ciencia y la tecnología y su contribución en situaciones de emergencia.
Hoy relevamos las viejas radiocomunicaciones por algo que sin duda mejorará la coordinación en los servicios de misión crítica y certificamos oficiosamente la muerte del walkie talkie.





