Hoy no es un día cualquiera. Hoy se celebra el Día Mundial del Radioaficionado. Y para algunos puede sonar a algo lejano, casi romántico, incluso pasado de moda. Pero nada más lejos de la realidad.
Cae la noche en casa de un radioaficionado. Cae la noche en casa de un prepper. Es la hora en que la propagación despierta en las bandas bajas.
Ser radioaficionado no es soplarle al micro. Es hacer comunidad, es dar apoyo en emergencias, es conectar a las personas, es tender puentes invisibles por los que circula la esperanza, la amistad y el saber.


