Una Picaresca que puede costar vidas
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, donde habla sobre el reglamento de eventos masivos y el Puesto de Mando Avanzado , publicado el 05 de agosto de 2024
¡Ey Tecnófilos!
Hoy quiero hablaros de un tema delicado y urgente que he observado a través de diversas colaboraciones con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Vamos a adentrarnos en la picaresca española, particularmente la gallega, y cómo algunos están tratando de eludir la reglamentación vigente para eventos masivos. Aunque la picaresca es parte de nuestro folklore, en este caso, sus consecuencias pueden ser trágicas y peligrosas.
La Trampa de los Aforos: Picaresca a Coste de Vidas
El marco legal establecido por los Decretos 172/2022 y 226/2022 de la Xunta de Galicia es claro: cualquier evento que congregue a más de 5000 personas debe contar con un Puesto de Mando Avanzado (PMA). Esta medida, aunque pueda parecer un gasto adicional para los organizadores, está diseñada para proteger a los asistentes y garantizar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier emergencia.
Sin embargo, algunos organizadores, en un intento de evitar los costes y complicaciones asociadas con la implementación de un PMA, recurren a una táctica deshonesta: manipular el aforo declarado. El facultativo encargado de firmar el plan de seguridad y autoprotección reduce deliberadamente la cifra de asistentes prevista por debajo de los 5000, a sabiendas de que la realidad será muy diferente. Esta trampa no solo es un fraude administrativo, sino una acción negligente que pone en peligro la vida de miles de personas.
Consecuencias de la Picaresca
- Riesgos de Seguridad: Sin un PMA, la coordinación en caso de emergencia se ve gravemente afectada. La ausencia de un centro de mando y control dificulta la comunicación entre los distintos cuerpos de seguridad y emergencias, incrementando el tiempo de respuesta y la efectividad de las intervenciones.
- Desprotección de los Asistentes: Los asistentes a estos eventos confían en que las medidas de seguridad están en su lugar. Al falsear el número de asistentes, los organizadores están exponiendo a la multitud a riesgos innecesarios, desde accidentes hasta emergencias médicas que no pueden ser gestionadas adecuadamente.
- Responsabilidad Legal y Moral: En caso de un incidente grave, la responsabilidad recae no solo sobre el organizador, sino también sobre el facultativo que falsificó el aforo. Esta negligencia puede resultar en sanciones legales severas y, lo que es peor, en la pérdida de vidas humanas.
La Picaresca: Un Obstáculo a Superar
La picaresca puede ser una parte colorida de nuestra cultura, pero cuando se trata de la seguridad y la vida de las personas, no hay excusa para estas prácticas deshonestas. La implementación de un PMA no es un capricho burocrático, sino una medida vital que puede marcar la diferencia entre una emergencia controlada y una tragedia.
La regulación está ahí por una razón: para asegurar que eventos masivos se gestionen de manera profesional y segura. Es fundamental que los organizadores de eventos comprendan que la inversión en seguridad no es un gasto superfluo, sino una necesidad absoluta.
Un Llamado a la Responsabilidad
Vamos a intentar aprender algo de esto: la tecnología y las regulaciones están para protegernos, no para complicarnos la vida. Evadir la responsabilidad no solo es inmoral, sino extremadamente peligroso. Necesitamos un cambio de mentalidad en el que la seguridad de las personas prevalezca sobre el ahorro de costes.
Las autoridades deben reforzar los controles y asegurarse de que las normativas se cumplan a rajatabla. Además, es crucial que se eduque a los organizadores sobre la importancia de estas medidas y las consecuencias de no implementarlas correctamente.
En definitiva, no podemos permitir que la picaresca y la negligencia pongan en peligro la vida de los asistentes a eventos masivos. La seguridad es una prioridad que no debe ser comprometida bajo ninguna circunstancia.
¡Se me tecnologizan!
