La Stellantis Vigo Plant no es una fábrica más. Es uno de los pilares industriales de Galicia. Miles de empleos directos, decenas de miles indirectos.
Mientras Europa presume de tapones cosidos, China conquista el mercado global del coche eléctrico. No es un despiste.
China es un depredador económico que afila sus dientes, Europa sigue cultivando su huerto de confort y EE UU está cada vez más polarizado.
China ha encendido todas las alarmas tecnológicas y estratégicas del siglo XXI. Y lo ha hecho sin disparar balas. Literalmente.
Hay un fenómeno que ya tiene nombre y apellido: HIPOGRESÍA, la hipocresía de quienes se dicen progresistas y modernos.
Antes de nada, un aviso a mis queridos followers: Sí, voy a hablar otra vez de los tapones. Pero tranquilos, que esta vez hay sangre.
El problema no es que se vendan coches chinos. El problema es que ya no se fabrican los europeos. Europa no lidera. Europa distribuye.
Mientras Europa sigue sacando pecho por ser la cuna de la civilización moderna, el resto del planeta ya está jugando otra liga.
Somos el único país de Europa que presume de no tener centrales nucleares ni ciclos combinados en activo… y al mismo tiempo se ve obligado a comprar electricidad producida con esas tecnologías.
Chery, la marca china ya monta coches en la antigua planta de Nissan en Barcelona. Pero eso es solo el tráiler.









