A los 35 años, Luis se encontraba en la cúspide de su carrera. Su vida giraba en torno al trabajo, dedicando el 80% del tiempo a su empresa.
La vida del empresario debe ser una danza equilibrada entre el trabajo, la familia y el tiempo personal; cada decisión debe orientarse hacia la creación de un entorno de apoyo y bienestar.
Tráguese ese sapo de Brian Tracy, un libro que no solo resonará con nuestras pasiones y retos diarios, sino que también nos ofrecerá herramientas prácticas para elevar nuestra productividad y efectividad.
Al adoptar esta filosofía, estamos preparando a nuestra empresa y a nuestro equipo para el éxito en el presente y estamos sembrando las semillas para un futuro sostenible y prometedor.
Dejémonos de política y dediquémonos a lo que realmente importa: construir un futuro mejor a través de nuestras empresas. Y si los políticos deciden unirse a nosotros en esta noble tarea, serán bienvenidos.
Ser el hombre encantado de conocerse no significa ser arrogante o prepotente, sino estar seguro de ti mismo y demostrarlo de manera efectiva.
De la volatilidad a la incertidumbre y de la incertidumbre a lo complejo. El mundo empresarial es un ente que a veces se antoja impredecible.
Cuando se produjo el cambio de paradigma, muchas empresas no entendieron del todo su importancia y, en consecuencia, ya no hablamos de ellas salvo para recordar cómo se quedaron atrás.
Llegó aquel día en que el dinero ya no lo era todo, que también, sino que lo que él quería era poder y reconocimiento.
Equivócate y estás muerto, parecería el título de un thriller de acción, pero no es así. Es un reflejo fiel de la vida misma en el país donde el fracaso empresarial no tiene perdón.









