Ranking de bulos sobre el coche eléctrico.
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre los bulos de los coches eléctricos, publicado el 30 de junio de 2025.
Vamos con un ranking de bulos y mitos sobre la movilidad eléctrica, en especial sobre el coche eléctrico, que siguen corriendo por redes y barras de bar como si fueran verdades reveladas. Agárrense, que vienen curvas:
¡Ey, tecnófilos! ¿qué está pasando por ahí?
Vamos con un ranking de bulos y mitos sobre la movilidad eléctrica, en especial sobre el coche eléctrico, que siguen corriendo por redes y barras de bar como si fueran verdades reveladas. Agárrense, que vienen curvas:
Top 10 de bulos y mitos sobre el coche eléctrico
“La batería hay que cambiarla cada 3 o 4 años”
Falso. Las baterías actuales tienen una vida útil de más de 300.000 kilómetros y degradaciones menores al 20% en 8 o 10 años. Muchas marcas dan garantía de 8 años o más. No estamos en 2012.
“Si le das un golpe por debajo, el coche es siniestro total”
Mitad verdad, mitad drama. Sí, los bajos están más expuestos, pero tienen protecciones estructurales y no es tan fácil cargarse la batería con un bordillo. Un cárter reventado o una EGR también te puede dejar tirado en un térmico.
“No se puede aparcar en parkings porque se incendian”
Bulo absoluto. No hay ninguna prohibición generalizada. De hecho, los estudios dicen que los eléctricos se incendian menos que los térmicos, y los parkings están adaptándose con protocolos.
“Cargar en casa es inviable, necesitas 10 kW contratados”
Falso. Con 3,6 kW puedes cargar perfectamente por la noche, en 6-8 horas. Y con sistemas de carga inteligente, se adapta al consumo del hogar. No hay que hacer saltar los plomos por cargar un coche.
“Contamina más fabricarlo que un coche de combustión”
Parcialmente falso. Sí, fabricar un eléctrico contamina más (sobre todo la batería), pero en cuanto circula y evita quemar litros de gasolina cada día, compensa esa huella en menos de 40.000 km. Y además se reciclan cada vez más las baterías.
“No hay infraestructura, no puedes cargarlo en ningún sitio”
Depende. En zonas rurales aún falta, sí. Pero en ciudades y entornos urbanos, hay cada vez más puntos públicos y el 80% de las cargas se hacen en casa o en el trabajo. Si tienes garaje, ya está resuelto.
“No se amortiza nunca, es más caro y punto”
Bulo interesado. El precio de compra puede ser más alto, pero el coste por km es mucho menor. Y si usas renting flexible, ni siquiera compras. A medio plazo, con mucho uso diario, sí se amortiza.
“No sirven para viajar, tienes que planificar el viaje con mapa y brújula”
Exageración. Ya hay modelos con autonomías reales de 400-500 km, y la red de carga rápida crece a buen ritmo. Sí, hay que planificar algo más, pero viajar se puede y se hace cada vez más fácil.
“No hay suficientes materiales para tantos coches eléctricos”
Discurso desinformado. El litio, el cobalto y el níquel se están optimizando y reduciendo. Ya se están usando baterías de hierro-fosfato (LFP), sodio y otras alternativas. Y el reciclaje de materiales va a ser clave.
“Esto es una imposición ideológica, no tecnológica”
Tópico. La movilidad eléctrica es una herramienta, no una religión. Si lo usas con sentido, ahorras y contaminas menos. Si lo impones mal, genera rechazo. La clave es: ¿funciona para ti? Sí: úsalo. No: no lo uses.
Vamos a intentar aprender algo: el coche eléctrico no es perfecto, pero tampoco es un invento fallido ni un timo chino. Es una tecnología con ventajas y limitaciones. El truco está en saber cuándo y cómo encaja en tu vida.
¡Se me tecnologizan!
