Lo mismo te digo una cosa que te digo la otra
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre líderes políticos, publicado en Mundiario el 22 de junio de 2024.
La frase, pronunciada por el personaje Pazos en la película Airbag, podría ser el lema no oficial de muchos políticos en España.
¡Ey Tecnófilos!
No tengo por costumbre meterme en cuestiones que no sean tecnología o emprendimiento. Nunca hablo de política, pero el espectáculo que están dando nuestros políticos es patético. Hoy, me siento obligado a hacer una excepción y hablar de un tema que, aunque no es tecnológico, afecta a todos los aspectos de nuestra vida, incluido el mundo empresarial y tecnológico: la política española.
La frase «lo mismo te digo una cosa que te digo la otra», pronunciada por el personaje Pazos en la película Airbag, podría ser el lema no oficial de muchos políticos en España. Esta frase refleja una realidad que, lamentablemente, se ha vuelto demasiado común en el panorama político actual: la inconsistencia y la falta de coherencia en las promesas y acciones de nuestros representantes.
Es como si los políticos estuvieran programados para decir lo que la gente quiere escuchar, sin tener la más mínima intención de cumplirlo. Prometen reformas, mejoras en la calidad de vida, y avances tecnológicos, pero una vez en el poder, cambian de opinión como quien cambia de camisa. Este comportamiento no solo es irresponsable, sino que también erosiona la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Desde mi perspectiva de empresario y tecnólogo, esto es especialmente preocupante. La política influye en la economía, en la inversión en tecnología y en la formación de futuros emprendedores.
Cuando los políticos no cumplen sus promesas, se genera un ambiente de incertidumbre que afecta negativamente a la inversión y al desarrollo.
Y como siempre digo, «lo que no se mide no se controla y lo que no se controla no se puede optimizar». En este caso, parece que nuestros políticos no están interesados en medir o controlar su impacto, mucho menos en optimizarlo.
Si aplicáramos la lógica empresarial a la política, muchos de estos políticos habrían sido «despedidos» hace tiempo. En el mundo empresarial, especialmente en áreas como la gestión de flotas y la seguridad, la coherencia y la fiabilidad son cruciales. No puedes prometer algo a tus clientes o empleados y luego hacer todo lo contrario; eso sería un suicidio empresarial.
En resumen, la frase «Lo mismo te digo una cosa que te digo la otra» encapsula perfectamente la volatilidad y la falta de compromiso que muchos ciudadanos perciben en sus líderes políticos. Es una situación que no solo es frustrante para el ciudadano medio, sino que también tiene implicaciones reales en el mundo empresarial y tecnológico. Y aunque normalmente me mantengo al margen de la política, creo que es hora de que todos, incluidos nosotros, los amantes de la tecnología y el emprendimiento, exijamos más coherencia, transparencia y responsabilidad a nuestros representantes políticos.
¡Se me tecnologizan!
