«Cuando la Luz Vence a la Oscuridad»
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre el solsticio de invierno, publicado el 21 de diciembre de 2024.
¡Ey Tecnófilos!
Todos los años escribo un artículo sobre el solsticio de invierno y, aunque a gran parte de la gente le da exactamente igual , hay otras personas que lo sufren y lo disfrutan al mismo tiempo. Este fenómeno, que ocurre cada 21 de diciembre , marca el día más corto del año y la noche más larga. Sin embargo, no es solo un dato astronómico: es un punto de inflexión , un momento en el que la oscuridad empieza a retroceder y la luz comienza a ganar terreno. Para muchos, incluido yo mismo, este día tiene un significado especial, casi personal.
El solsticio de invierno es básicamente fascinante. Es el resultado de la inclinación de la Tierra sobre su eje y su órbita alrededor del Sol, que hacen que los rayos solares lleguen de forma más oblicua al hemisferio norte en esta época del año. Durante este día, el Sol alcanza su punto más bajo en el cielo al mediodía, y aunque parezca contradictorio, es el inicio del retorno de la luz. Desde aquí, los días comenzarán a alargarse lentamente, recordándonos que incluso la noche más larga tiene un final .
Pero más allá de su dimensión física, el solsticio tiene un impacto psicológico profundo. La falta de luz solar, característica de los meses de invierno, afecta directamente a nuestro estado de ánimo . La exposición al sol regula la producción de serotonina , que influye en nuestro bienestar, y de melatonina , que controla nuestro sueño. Cuando los días son más cortos y la luz escasea, es común sentirnos más apagados, más vulnerables. De hecho, no son pocos los que experimentan lo que se conoce como trastorno afectivo estacional , una forma de depresión que se activa en los meses más oscuros del año.
La oscuridad prolongada no solo afecta el cuerpo; También penetra en la mente. Las noches largas albergan pensamientos sombríos, dudas e incluso miedos. Como bien decía la serie Juego de Tronos , “Porque la noche es oscura y alberga horrores” . Esta frase, cargada de dramatismo, es una descripción acertada de cómo se siente la incertidumbre que trae consigo la falta de luz. En los casos más extremos, la oscuridad, tanto literal como metafórica, puede llevar a problemas graves como la depresión profunda o incluso el suicidio .
Para mí, el solsticio de invierno representa mucho más que un fenómeno astronómico. Es un símbolo de cambio, de esperanza, de renovación . Marca el momento en que la luz comienza a vencer a la oscuridad, y esa idea, aunque sencilla, tiene un impacto tremendo en mi estado de ánimo. Cada año, cuando llega este día, siento que se abre una nueva etapa, una etapa de ilusión , en la que poco a poco la claridad va ganando espacio. Es un recordatorio de que, como en la naturaleza, en nuestras propias vidas los ciclos existen por una razón . La noche más larga no es un final; es el inicio de un renacer.
La luz , en su constancia, siempre regresa, y con ella, el optimismo, la energía y la posibilidad de un nuevo comienzo . El solsticio nos invita a reflexionar, a aceptar que hay momentos oscuros, pero también a confiar en que la claridad siempre está por llegar. Es un canto a la resiliencia , a la capacidad humana de superar las sombras y buscar el calor de un nuevo día. Porque, al final, no hay invierno que dure para siempre .
Así que, para quienes, como yo, ven en este día un símbolo de esperanza, celebraremos el solsticio. Aunque la noche sea oscura y albergue horrores , la luz siempre encuentra su camino.
¡Se me tecnologizan!
