El éxito no es sólo casualidad o trabajo sino también saber estar en el lugar correcto en el momento adecuado. Hablamos del ‘plot twist’ de las empresas o «giro de guión».
La transformación digital no es una opción, es una obligación. Debemos luchar encarecidamente contra la resistencia al cambio, lo contrario supone una condena de las empresas a la muerte.
Es un sociópata al que lo único que le motiva es el dinero y el poder, no necesariamente por este orden, aunque generalmente en la mayoría de los casos, uno es consecuencia del otro.
Los que hemos cometido errores en nuestra vida, no sólo en el aspecto personal, sino especialmente en la faceta empresarial, teníamos dos opciones: recuperarnos o morir.
El binomio familia y negocio puede desembocar en resultados letales; casi exactamente lo mismo ocurre con los amigos.
El signo de los seres vivos, eso de nacer, crecer, reproducirse y morir, podría aplicarse perfectamente al mundo de la empresa. La primera fase y la última desde luego que se producen siempre, aunque la primera, en mi opinión, no de manera suficiente.
Vamos a por el último mandamiento emprendedor que tiene mucho que ver con nuestra capacidad de resiliencia, y que será lo que defina la delgada línea roja entre el éxito y el fracaso.
Según reza en la RAE, un tecnólogo o tecnóloga es una persona que se dedica a la tecnología. Y eso es exactamente lo que a mi me pasa, es decir, que hace más de treinta años que me dedico a la tecnología.
Cobrar lo máximo posible por tus productos y tener los menores costes posibles para engrosar la cuenta de resultados, que es la que mide nuestra capacidad de competir.
La polarización de la sociedad. Es muy triste reconocer que nada en la historia unió tanto a las personas como tener un enemigo común.









