Lo importante de esta guerra no es quien la va a ganar o perder, ya que estando seguro de que el ser humano será el triunfador, la cuestión de fondo está centrada en las personas que se quedan en el camino de la indiferencia, la desazón y en el triste anonimato.
Emprendimiento, plan y rentabilidad. El secreto está siempre en el equilibrio con una tendencia muy marcada hacia la generación de beneficios, para lo que debemos construir un plan económico que busque la rentabilidad.
Emprender es una actividad arriesgada, pero la vida en sí misma es una actividad de riesgo, y como dijo aquel: “La vida es la causa más importante de muerte”. Todos los empresarios debemos asumir el riesgo, pero este riesgo ha de ser controlado.
Una sociedad binaria. Vivimos la era digital, en la que tenemos mucho que hacer para cambiar nuestros conceptos empresariales.
Si quieres emprender en algún área que te apasiona, que es lo más frecuente, analiza bien y con honestidad si tienes aptitudes para dedicarte a ello o las probabilidades de fracaso aumentarán considerablemente.
Un empresario jamás se debe plantear su proyecto de modo cortoplacista sino como una carrera por etapas y, con perspectiva, observar lo conseguido.
Este cóctel que propongo a continuación a modo de mandamientos emprendedores son clave para llevar a buen puerto el barco empresarial.
La soledad elegida tenemos que contemplarla a la par que convertirla en una herramienta potente que nos permita la serena reflexión que nos lleve a una meditada y correcta toma de decisiones.
Emprendimiento nuestro. En España tenemos dos importantes asignaturas pendientes, la tecnología y el emprendimiento.
En estos momentos políticos económicos absolutamente surrealistas e inexplicables la posición del empresario debería centrarse en su actividad como tal, ya que eso es lo que verdaderamente marca la diferencia.









