La cuestión no se trata de si se va a fracasar o no, sino prever cuándo va a ocurrir y estar preparado para el impacto tratando de no fracasar del todo, e inmediatamente, levantar la cabeza.
En los desayunos emprendedores llevados a cabo este año hemos aprendido tantas cosas que no tengo más que agradecer a José, Alejandra, José Luis, José Manuel, Loida, Jesús, Venancio, Iñaki y Alejandro.
Conseguir trabajar de algo que realmente te apasione, es una suerte que no muchos pueden llegar a tener. Si eres emprendedor y no te rindes, probablemente esto se haga realidad. Todo depende de la ilusión y fuerzas que pongas en ello.
En la empresa es necesario tecnologizarse para no morir y esta inversión no debe realizarse con el criterio de «cuanto más caro, mejor». Debemos elegir la tecnología que cubra nuestras necesidades sin caer en la tecnolujuria.
Es posible que en el día a día de nuestra vida cotidiana podamos permitirnos ciertos lujos de aplicar el principio de acción y reacción inmediata, ya que en cuestiones nimias sus consecuencias suelen ser pequeñas. En el mundo empresarial las reacciones precipitadas cuestan dinero.
Mucho antes de ponerse a aplicar soluciones es conveniente sentarse a observar, incluso antes de llamar a ninguna empresa de soluciones tecnológicas. La apertura de mente es fundamental y prestar atención al interior y al exterior de la empresa.
En el mundo tecnológico hemos visto desfilar falsos mesías profesionales del consejo generando directrices sobre la implantación de tecnología.
Existen ciertos departamentos en los que los trabajadores noveles están contraindicados. En toda plantilla son necesarios los colaboradores con experiencia que sepan priorizar gracias a la capacidad adquirida a lo largo de su vida laboral de separar el grano de la paja.
He tenido el honor de participar en “Capacitación en Xestión Empresarial e Organización 4.0”, impartido en el IFFE Business School y patrocinado por el Cluster TIC Galicia.
Cuando un pequeño empresario comienza a tener un cierto grado de éxito, en muchos casos, su cabeza, le hace elucubrar nuevos negocios potenciales en sectores que desconoce y sobre todo se salen de su ‘corebusiness’.









