Al igual que Nietzsche defendía que debíamos abrazar el sufrimiento, en el emprendimiento el fracaso es una oportunidad disfrazada
Mientras China domina la industria, Rusia controla la energía y EE.UU. ostenta la seguridad global, Europa observa, dubitativa
O construyes tu propio imperio o te toca someterte a uno. Y Europa, en su infinita ingenuidad, parece haber olvidado esta verdad fundamental.
La perspectiva que me da ser hijo de emigrantes me lleva a reflexionar sobre temas como el Brexit y el independentismo catalán y vasco.
La industria automovilística europea, otrora líder indiscutible durante décadas, se encuentra en una encrucijada crítica.
La situación es tan alarmante como frustrante: cada mes, 35.000 jóvenes formados en España abandonan el país para buscar mejores oportunidades en el extranjero.
El clientelismo, esa gloriosa herencia del Imperio Romano, donde los patricios repartían favores a los plebeyos a cambio de lealtad.
un directivo de IBM dijo algo que, aunque sencillo, resume una de las principales diferencias entre Europa y Estados Unidos: «en Europa no dejáis a los niños subirse a los árboles».
La contribución de Musk trasciende cualquier debate político; su legado no se limita a sus palabras, sino a los hechos tangibles que están moldeando el mundo en que vivimos.
Hoy, vamos a hablar sobre el síndrome del «Hinorante». No, no me he confundido al escribir, he acuñado este término para referirme a la ignorancia.









