Transporte
situación del transporte de mercancías

¡Los Transportistas tienen la Razón!

Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre la situación del transporte de mercancías, publicado el 6 de octubre de 2023.


¡Ey Tecnófilos!

En un mundo cada vez más globalizado y conectado, el transporte de mercancías se ha convertido en una de las arterias vitales de nuestra economía. Sin embargo, este sector, que es el pilar de la cadena de suministro, se encuentra en una situación crítica en España.

La reciente subida de los precios del combustible, junto con otros costes operativos, está llevando al borde del colapso a las empresas de transporte. Y, lamentablemente, las respuestas del Gobierno hasta ahora han sido, en el mejor de los casos, insuficientes.

Es hora de entender que las empresas de transporte no son simplemente un eslabón más en la cadena económica; son un componente esencial que afecta a todos los sectores. Desde la alimentación hasta la industria, pasando por el comercio minorista, todos dependen del eficiente funcionamiento del transporte de mercancías. Por lo tanto, no es exagerado decir que la salud de nuestra economía está intrínsecamente ligada a la salud del sector del transporte.

Las demandas de los transportistas, lejos de ser un capricho, son una necesidad urgente. El Comité Nacional del Transporte por Carretera y la Federación Española de Transportistas Autónomos (FETRANSA) han solicitado, con carácter urgente, que se restablezca la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante. Esta no es una petición extravagante, sino una medida necesaria para mantener a flote a un sector ya de por sí acosado por costes crecientes en salarios, seguros, y mantenimiento de vehículos.

El Gobierno debe entender que la tecnología no debe ser contemplada como un gasto, sino como una inversión. En este contexto, invertir en tecnologías más eficientes para el transporte no es un lujo, sino una necesidad. Desde sistemas de gestión de flotas hasta tecnologías de optimización de rutas, hay una amplia gama de soluciones tecnológicas que podrían ayudar a mitigar los costes operativos. Pero estas inversiones solo pueden realizarse si las empresas tienen el capital necesario, y aquí es donde la bonificación en el precio del combustible se convierte en crucial.

Es cierto que el diálogo es fundamental para resolver cualquier conflicto, pero el diálogo sin acción es como un coche sin combustible: no nos lleva a ninguna parte. El Gobierno debe actuar ahora, antes de que las movilizaciones de los transportistas se conviertan en una realidad, con todas las consecuencias negativas que ello podría acarrear para la economía y la sociedad en general.

En conclusión, defender las demandas de las empresas de transporte no es solo defender a un sector económico; es defender la salud de nuestra economía y, por extensión, el bienestar de todos los ciudadanos. El Gobierno debe tomar medidas inmediatas para abordar las preocupaciones legítimas de los transportistas. Después de todo, lo que no se mide no se controla, y lo que no se controla no se puede optimizar.


¡Se me tecnologizan!