Lo que hemos intentado aprender en 2025.
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre lo que deberíamos haber aprendido en 2025, según José Antonio, publicado el 6 de enero de 2026.
¡Ey Tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?
1. Cuidarse no es egoísmo, es supervivencia
Aprendimos que quien no se cuida acaba siendo una carga, aunque se disfrace de sacrificio. Ser útil a los demás empieza por ser funcional contigo mismo. El martirio no es virtud; es mala gestión.
2. La tecnología no pide permiso
La tecnología llega, funciona y obliga a decidir. Todo lo demás —regulación defensiva, relatos victimistas, nostalgia— es resistencia al cambio. Y el cambio siempre cobra intereses.
3. Sin beneficios no hay empresa (ni empleo, ni dignidad)
Una empresa que no gana dinero no es solidaria: es inviable. Primero caja, luego discurso. Lo contrario es propaganda… o autoengaño.
4. El problema no es el sistema, es la mediocridad organizada
Hemos visto cómo la MEDIOCRACIA penaliza al que destaca y protege al que estorba. El mérito incomoda, el talento molesta y el éxito se sospecha. Aun así, hay que seguir.
5. La libertad incomoda más que el error
Pensar por uno mismo, opinar sin pedir permiso y asumir el coste genera más rechazo que equivocarse en silencio. Lo comprobamos a diario, especialmente en redes “profesionales”.
6. La presencialidad obligatoria suele ocultar inseguridad
Cuando alguien mide el compromiso por la silla y no por los resultados, no lidera: controla. El talento huye del micromanagement como del humo.
7. Los problemas sin solución no se trasladan, se sostienen
Aprendimos que trasladar ansiedad no es gestionar. Un problema sin capacidad de actuación inmediata se guarda, se ordena y se resuelve cuando toca. Quemar al equipo no es liderazgo.
8. El relato sustituye a los datos… hasta que los datos pasan factura
Lo vimos en infraestructuras, movilidad, energía, política económica. Puedes engañar un tiempo con relatos, pero no al mercado ni a la realidad. La factura siempre llega.
9. Juntos somos más fuertes… aunque cueste
Asociarse, colaborar, tejer red exige confianza, lealtad y renuncias. Pero el individuo aislado es débil. El ser humano da su verdadera medida cuando trabaja en grupo (con la gente adecuada).
10. El tiempo es el único activo no renovable
Salud, foco, energía, relaciones verdaderas. Todo lo demás es secundario. Tenemos que intentar controlar el tiempo para que el tiempo no nos controle a nosotros. Lo demás es ruido.
¡Se me tecnologizan!
