Cría cuervos… y tendrás más
Artículo original de José Antonio Ferreira Dapía, sobre empleados tóxicos en la empresa,publicado el 26 de agosto de 2025.
¡Ey Tecnófilos! ¿Qué está pasando por ahí?
En el mundo de la empresa, los refranes suelen ser más certeros que muchos manuales de management. Y uno de los más brutales —pero más reales— es este: “Cría cuervos… y tendrás más.”
En recursos humanos no hay nada más peligroso que tolerar a la gente tóxica. Esa “manzana podrida” que no solo amarga el cesto, sino que acaba multiplicándose. El problema no es que exista un cuervo en tu organización, el problema es alimentarlo. Darle aire. Mirar para otro lado pensando que “no es para tanto”.
El cuervo siempre empieza igual: envidiando.
Después murmura. Más tarde divide. Y al final se convierte en un agujero negro que succiona la energía de los demás. Lo peor es que el veneno se contagia rápido: los mediocres encuentran en él un referente, los débiles lo imitan, y el ambiente se pudre sin remedio.
El buen empresario sabe que, por mucho talento que tenga alguien, si es tóxico, sobra. Es preferible un equipo normal con lealtad y actitud, que uno brillante con un Judas dentro. Lo dijo Peter Drucker: “La cultura se desayuna a la estrategia.” Y yo añadiría: la toxicidad se merienda a la cultura.
Por eso, en los negocios, ser prudente no es ser blando. La prudencia es cortar de raíz al cuervo antes de que anide. El empresario que no lo hace termina convertido en su víctima, alimentando con su propio esfuerzo a quien le está cavando la tumba.
Al final, todo se resume en una elección: ¿quieres criar talento o criar cuervos? Porque los primeros te harán volar, los segundos te devorarán los ojos.
¡Se me tecnologizan!
