LinkedIn, la red social que prometía ser el Olimpo del networking profesional y ha terminado siendo el patio de recreo de los ególatras
La «uberización» es un fenómeno que, al igual que la globalización, está cambiando para siempre la estructura de las industrias, especialmente en el sector de los servicios.
Este sujeto, sin trayectoria empresarial ni currículo digno de mención, es experto en aparecer en los momentos y lugares adecuados para sus fechorías, siempre entrando por la puerta de atrás.
El dinero es la sangre que mantiene vivo al organismo empresarial. Sin él, por mucho talento, creatividad o intenciones que tengamos, el destino es ineludible: el cierre.
La capacidad de adaptación, la flexibilidad y la visión a largo plazo son las herramientas que nos permiten reorientar el rumbo sin perder de vista el destino.
El empresario envidioso es aquel que no puede soportar el éxito ajeno. Su ego desmesurado no le permite aceptar que otros puedan sobresalir.
Amancio Ortega tiene un ego, que lejos de ocupar un pedestal, está a la altura del betún , demostrando que no necesita alimentarlo con premios, aplausos ni reconocimientos.
Hace años, cometí el error de confiar ciegamente en un socio que aparentaba ser el complemento perfecto para mi empresa.
Ayer fui al cine con mi esposa, un poco receloso, lo reconozco. Había leído las críticas de Gladiator II y no eran precisamente halagüeñas.
Y mientras tanto, esos mismos, en su esquina digital, seguirán criticando sin levantar un dedo para ayudar. Ni donarán un euro, ni construirán nada valioso, ni aportarán más que ruido.









