Chery, la marca china ya monta coches en la antigua planta de Nissan en Barcelona. Pero eso es solo el tráiler.
Donald Trump, este señor que parece sacado de una mala imitación de Shakespeare escrita por un guionista de reality, suelta tranquilamente que más de 70 líderes mundiales le llaman “para besarle el culo”.
Un verdadero empresario no se define solo por lo que factura, sino por el impacto que deja en su entorno.
Trump se ha descolgado con una de las mayores políticas proteccionistas desde la Gran Depresión.
No necesitamos kits de emergencia; necesitamos líderes con sentido común, políticas serias y, sobre todo, respeto a la inteligencia de sus ciudadanos.
Europa está enferma. Enferma de buenismo, de superioridad moral hueca, de “buenrrollismo” institucional, de esa fantasía absurda del “Estado del Bienestar eterno” sin esfuerzo ni sacrificio.
El alcohol, el tabaco, el juego y las drogas han estado presentes en nuestra sociedad desde tiempos inmemoriales.
Elon Musk tiene opiniones controvertidas, y es válido criticarlas. Pero la idea de boicotear a Tesla por ello resulta absurda
Mientras China domina la industria, Rusia controla la energía y EE.UU. ostenta la seguridad global, Europa observa, dubitativa
O construyes tu propio imperio o te toca someterte a uno. Y Europa, en su infinita ingenuidad, parece haber olvidado esta verdad fundamental.









