Independientemente de nuestro credo, fe o religión y sabiendo, que para nada son incompatibles con la ciencia, hoy en día el camino de la verdad es el camino de la tecnología.
En el tema futbolístico, tan de moda estos días por el Mundial de Rusia, los protocolos de seguridad son muy distintos a los de antaño, más rígidos y dotados de tecnologías de videovigilancia y sensorización.
Otro tema bien diferente es el de aprender a ser empresario, en esto no hay universidades ni escuelas técnicas, ni formación profesional que valga. El empresario nace, crece y se reproduce a pecho descubierto, con la empírica como fuente de sabiduría.
Hay personas que defienden que hay que gastar lo menos posible, pero mucha gente mantiene que lo barato sale caro. En el mundo tecnológico, ninguna de estas maneras de verlo es la adecuada. La virtud está en el equilibrio.
Por mi propia experiencia empresarial puedo afirmar que un mal endémico que nos persigue en Galicia es considerar a las empresas que vienen superiores en cuanto a calidad e infravalorar aquellos productos y servicios que nos ofrecen empresas gallegas.
La competitividad es la capacidad de adaptación a las dinámicas sociales y del sector, ahí reside la diferencia que marcará la vida de una empresa: o crea su ventaja competitiva o desaparece. La tecnología actúa como antídoto contra la defunción empresarial.
Un famoso alcalde gallego dijo delante de mí que los ayuntamientos son los organismos más cercanos a los ciudadanos y que, por tanto, deberían disponer de mayores recursos para satisfacer con sus servicios a la población.
Vivimos tiempos de cambio que nos obligan a adaptarnos para no quedarnos estacados, sin embargo en pleno siglo XXI aún hay gente perteneciente a ciertas generaciones que vive al margen de las nuevas tecnologías que están en riesgo de quedarse aisladas.
Con más de 2.300 empresas mostrando todo tipo de soluciones tecnológicas, la experiencia de estar en el Mobile World Congress fue increíble y donde la inteligencia artificial tuvo un papel destacado.
La ONU celebra el domingo 11 de febrero el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. En España solo el 18% de los puestos de trabajo del sector tecnológico están ocupados por mujeres









