Carlos Alcaraz compite. Los demás, muchos, gestionan excusas. Y el mundo, que no es tonto, lo nota.
España ha instaurado sin referéndum un nuevo régimen: la mediocracia, donde el talento molesta, la excelencia se castiga y el mérito se sospecha.
Afilar el hacha es la metáfora perfecta para hablar de preparación, planificación y estrategia; es entender que el tiempo invertido en formarte, en probar herramientas, en ensayar y medir.
Hubo una generación que no necesitó coaches, ni terapias de TikTok, ni manuales de autoayuda. Una generación que aprendió la resiliencia no en conferencias motivacionales, sino en la calle.
Si de mi abuelo Paco aprendí que en casa del herrero amanece más temprano, de mi tío Juan aprendí que se puede ser herrero incluso con traje y corbata.
Hoy quiero hablaros de cinco de mis héroes. Héroes reales, de carne, hueso y sudor. Ninguno de ellos ha llegado donde ha llegado trabajando 37,5 horas semanales.
se hace evidente que, aunque hemos derribado los muros de una educación autoritaria, hemos levantado otros nuevos, esta vez construidos con las suaves pero peligrosas almohadas del buenismo.
Si hoy no te ha tocado la Lotería de Navidad, no te preocupes. Respira, sonríe y sigue adelante.







