España necesita urgentemente un cambio de chip, abandonar su cultura del asistencialismo, del presencialismo improductivo, y apostar por la productividad y el mérito
Ayer fui al cine con mi esposa, un poco receloso, lo reconozco. Había leído las críticas de Gladiator II y no eran precisamente halagüeñas.
La brecha digital entre Oriente y Occidente se está ampliando, y la excesiva regulación en Europa está contribuyendo a esta disparidad.
Y mientras tanto, esos mismos, en su esquina digital, seguirán criticando sin levantar un dedo para ayudar. Ni donarán un euro, ni construirán nada valioso, ni aportarán más que ruido.
Las limitaciones que encontramos en nuestras empresas y proyectos no son solo un problema a resolver, sino una puerta abierta a la mejora
Si pudiese tener frente a mí a Steve Jobs, una de las mentes más influyentes y complejas del siglo XX, sé exactamente lo que le preguntaría
Estas empresas no solo han tenido un impacto significativo en sus respectivas industrias, sino que también han transformado comportamientos, modelos de negocio y expectativas en la sociedad.
El mayor desafío que enfrentan muchos emprendedores no es la falta de recursos, ni la competencia feroz, sino un problema mucho más sutil: enamorarse perdidamente de sus propios proyectos y caer en lo que ahora llamo el «Hechizo del Espejito Mágico».
El libro desgrana lo que para el empresario son las ideas más importantes que se deben tener en cuenta a la hora de pensar, crear y desarrollar una idea de negocio para alcanzar el éxito.
La presentación del libro La Estirpe de los Emprendedores fue un evento inspirador y lleno de energía, que destacó la importancia del emprendimiento como motor de cambio y crecimiento.









