Decir que “yo no soy egoísta” es como decir que no necesito respirar. Todos tenemos egoísmo en algún grado, grabado a fuego en nuestra genética.
El cliente que se va por precio, volverá por servicio. Mientras que el que se va por servicio, no volverá por ningún precio», nos invita a reflexionar sobre la importancia de enfocarnos en brindar una experiencia positiva y satisfactoria a nuestros clientes.
No todo el mundo está dotado para hacer una ingeniería o una carrera técnica. Esto no hace más que enriquecer al género humano, ya que por suerte no todos somos iguales y el nivel de aportación a la comunidad es necesariamente diverso.


