Las máquinas no vienen a “liberarnos”, vienen a reducir costes y transformar trabajos.
Europa, con su constante oleada de regulaciones y burocracia, añade otra capa de complejidad.
Desde el nacimiento de la informática, durante mucho tiempo todos asociábamos este nuevo mundo cibernético a un aparato encima de nuestra mesa.
Queridas Majestades que venís de Oriente, gracias por escuchar las peticiones de este humilde súbdito, que cada año reescribo incansablemente.