Este artículo no es una queja. Es un aviso para cegatos emocionales: Si no entiendes la relación entre la salud y la empresa, es que nunca has tenido una empresa de verdad.
Son las siete de la mañana de un domingo. Mientras la mayoría del mundo aún duerme, yo ya estoy en mi despacho. No por obligación, sino por costumbre.