Hay una plaga que no necesita pasaporte, ni visado, ni PCR: se cuela por los micrófonos, los timelines y hasta en las comidas familiares. Hablo de los todólogos.
Aquí no se trata de sustituir a nadie. Se trata de quién sabe surfear la ola y quién está mirando el mar con cara de susto.
Una persona hablaba con absoluta claridad sobre dos tipos de seres humanos: las moscas y las abejas. Y pensé: “Ya está, aquí hay una gran verdad que vale la pena rescatar».
Hoy no voy a hablar de tecnología, voy a emplearla para trasladar el concepto binario a las personas, aún a sabiendas de que seguramente acarreará controversias, creo que en el mundo solamente hay dos tipos de personas



