El Aleador vive instalado en la ilusión del movimiento. Da la impresión de estar en todo, cuando en realidad no está en nada.
La vida empresarial es así de cruda: productividad o milongas. Y yo, lo siento mucho, pero de milongas no pago nóminas.
El Aleador vive instalado en la ilusión del movimiento. Da la impresión de estar en todo, cuando en realidad no está en nada.
La vida empresarial es así de cruda: productividad o milongas. Y yo, lo siento mucho, pero de milongas no pago nóminas.