Estamos al borde de una era en la que todo estará interconectado, desde vehículos hasta personas y datos. Esta interconexión cambiará la forma en que los negocios operan y se comunican.
La retirada gradual de las redes 2G puede crear un mapa de cobertura con agujeros cada vez más grandes, lo que puede poner en riesgo la calidad del servicio y la conexión en tiempo real.