El coche eléctrico no es perfecto, pero tampoco es un invento fallido ni un timo chino. Es una tecnología con ventajas y limitaciones. El truco está en saber cuándo y cómo encaja en tu vida
Si apartamos el velo del marketing y analizamos el estado real del hidrógeno, la pregunta que flota es incómoda: ¿es el coche de hidrógeno una solución viable?
El problema no es que se vendan coches chinos. El problema es que ya no se fabrican los europeos. Europa no lidera. Europa distribuye.
Han pasado cuatro largos años desde que el Corredor Atlántico ferroviario tuvo a bien dignarse a incluir al noroeste español en sus planes
Ayer tuve el privilegio – sí, privilegio – de asistir a la inauguración de la Cátedra de Inteligencia Artificial aplicada al transporte y la logística
Aquí va una lista contundente y sin anestesia de las mayores tontadas que se siguen diciendo sobre los coches eléctricos.
El listado de morosidad en el transporte, correspondiente al segundo semestre de 2024, es mucho más que una tabla con cifras. Es un termómetro económico.
Vivimos en un cruce de caminos donde la movilidad, la sostenibilidad y la tecnología se encuentran para redefinir cómo nos movemos, cómo vivimos
Hay frases que uno no elige, sino que le eligen a uno. Y esta —“Me gusta conducir”— no es un eslogan de marketing para mí. Es una declaración de principios.
El Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) ha desarrollado ya 5 fichas específicas para movilidad sostenible.









