En el mundo del autónomo hay una pregunta que pesa más que cualquier factura: ¿dónde estaban cuando dolía de verdad?
Los que hemos cometido errores en nuestra vida, no sólo en el aspecto personal, sino especialmente en la faceta empresarial, teníamos dos opciones: recuperarnos o morir.
La soledad elegida tenemos que contemplarla a la par que convertirla en una herramienta potente que nos permita la serena reflexión que nos lleve a una meditada y correcta toma de decisiones.