Feliciano Montes llevaba el suyo como una broma que nadie había tenido el valor de contarle. Feliciano. Del latín felix. Feliz, afortunado, próspero.
La soledad elegida tenemos que contemplarla a la par que convertirla en una herramienta potente que nos permita la serena reflexión que nos lleve a una meditada y correcta toma de decisiones.