Nadie cambia su destino cambiando solo los resultados. Se cambia desde el origen. Desde el pensamiento.
Cien hormigas rojas, cien hormigas negras, un jarrón de cristal. Quietud absoluta. Nadie pelea. Nadie muere. Todo en orden. Hasta que alguien sacude el jarrón.
Al igual que Nietzsche defendía que debíamos abrazar el sufrimiento, en el emprendimiento el fracaso es una oportunidad disfrazada
Aborda con valentía los conflictos y desafíos que surgen en el camino hacia el desarrollo, así como la resistencia arraigada en las morales y creencias que cuestionan la propiedad privada y el comercio como sus vehículos.