España necesita urgentemente un cambio de chip, abandonar su cultura del asistencialismo, del presencialismo improductivo, y apostar por la productividad y el mérito
Ayer fui al cine con mi esposa, un poco receloso, lo reconozco. Había leído las críticas de Gladiator II y no eran precisamente halagüeñas.
La brecha digital entre Oriente y Occidente se está ampliando, y la excesiva regulación en Europa está contribuyendo a esta disparidad.