La irrupción de las VTC no inventa el transporte urbano, pero introduce eficiencia, datos, predicción, transparencia y escalabilidad.
El taxista es un catalizador que potencia las relaciones humanas en más de cincuenta reuniones diarias realizadas en menos de dos metros cuadrados. Es un sector que nunca ha sido consciente del potencial que tiene ni de las opciones para mejorar su competitividad
Gracias a la gestión de flotas inteligente, los taxistas de Bilbao han sido capaces de unirse junto con el Ayuntamiento para dar un buen servicio, organizarse, poder competir con las nuevas compañías VTC y poder vivir de manera racional


