Si pudiese tener frente a mí a Steve Jobs, una de las mentes más influyentes y complejas del siglo XX, sé exactamente lo que le preguntaría
eEste visionario no encajaba en el molde típico de un ingeniero o científico, pero su impacto en la tecnología y los negocios fue monumental.
Quien sabe si dentro de unos años, cuando hablemos de manzanas, sigamos pensando en Apple. Posiblemente, conociendo su capacidad para tecnologizarse, siga en nuestras mentes.


