Porter nos invita a ver más allá del precio, a entender que la competencia es un arte que requiere de una visión estratégica y una constante innovación.
En lugar de competir por ser el más barato, una empresa debe buscar ofrecer algo único. Sin embargo, para que esa diferenciación sea efectiva y valiosa, es esencial invertir en calidad, innovación y, sí, en tecnología.

