La corrupción no se combate sustituyendo a unos protagonistas por otros, sino construyendo instituciones capaces de impedir, detectar y castigar los abusos, gobierne quien gobierne.
La corrupción no se combate sustituyendo a unos protagonistas por otros, sino construyendo instituciones capaces de impedir, detectar y castigar los abusos, gobierne quien gobierne.