Decir que “yo no soy egoísta” es como decir que no necesito respirar. Todos tenemos egoísmo en algún grado, grabado a fuego en nuestra genética.
Decir que “yo no soy egoísta” es como decir que no necesito respirar. Todos tenemos egoísmo en algún grado, grabado a fuego en nuestra genética.