Hoy me he llevado una grata sorpresa al leer el artículo de La Voz de Galicia sobre la impresionante innovación tecnológica en el equipo español de kayak K4 500.
En un giro preocupante para muchos defensores de las libertades civiles, Francia está adoptando tecnologías de vigilancia que, aunque supuestamente diferentes, evocan inquietantes comparaciones con el régimen de vigilancia masiva de China

